Virus del Nilo occidental
El virus del Nilo Occidental (WNV) es un flavivirus que provoca la enfermedad conocida como "fiebre del Nilo Occidental". Esta enfermedad es de origen africano subsahariano y produce encefalitis en equinos y humanos, pudiendo afectar también a las aves, quienes actúan como su reservorio natural.
La mayoría de las infecciones con WNV no causan ningún tipo de síntomas. Las infecciones leves de WNV en humanos pueden causar fiebre, dolor de cabeza y del cuerpo, frecuentemente con sarpullido e inflamación de los ganglios linfáticos. En un pequeño porcentaje de personas infectadas por el virus, la enfermedad puede tener consecuencias serias e incluso mortales. Las infecciones más graves pueden causar: dolor de cabeza, fiebre alta, rigidez en el cuello, estupor, desorientación, coma, temblores, convulsiones, parálisis y en ocasiones la muerte. Las personas mayores de 50 años tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades más graves.
El WNV puede propagarse en algunas ocasiones por otros medios. Por ejemplo, el WNV puede transmitirse a los humanos durante las transfusiones sanguíneas y trasplantes de órganos provenientes de donantes infectados. Asimismo, es posible que las mujeres embarazadas o lactando que se encuentren infectadas puedan transmitir el virus a sus bebés. Debido a su improbabilidad y al desconocimiento actual acerca de este riesgo y al hecho de que la lactancia tiene beneficios evidentes y perfectamente establecidos, no se recomienda que la madre deje de amamantar a su hijo.
En los caballos se desarrollan síntomas neurológicos caracterizados por obnubilación, anorexia, visión dificultosa, movimientos masticatorios en vacío, incapacidad para tragar, ataxia (extremidades muy separadas o cruzadas), contracciones musculares, parálisis parcial, desplazamientos en círculos y alteraciones de la conducta con periodos de hiperexcitabilidad seguidos de otros de depresión. El animal puede entrar en coma y morir. La fiebre no es constante.
En las aves la clínica depende en gran medida de su especie, si es migratoria o residente, y estado fisiológico. Suelen presentar signos inespecíficos con depresión, anorexia, deshidratación y plumaje deteriorado. En un 60% de los casos se pueden presentar convulsiones, y en menor medida ataxia, posición anormal de la cabeza, incoordinación de movimientos y desorientación. En rapaces es muy frecuente que se presenten alteraciones en la visión e incluso ceguera, habiendo visto que esta ceguera está asociada a una mayor replicación del virus en la retina con una inflamación ocular asociada
Referencia
J. S. Mackenzie,D. T. Williams. (2009). The Zoonotic Flaviviruses of Southern, South-Eastern and Eastern Asia, and Australasia: The Potential for Emergent Viruses
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Por otro lado, también estamos especializados en la identificación de variaciones genéticas en muestras de ADN humano asociadas a enfermedad.