Microbiota formadora de Estroboloma
El estroboloma es el conjunto de bacterias que poseen los genes necesarios para producir beta-glucuronidasa. Estas bacterias pueden influir en la cantidad de estrógeno que se absorbe en el intestino y, por lo tanto, afectar los niveles circulantes de estrógeno y su excreción.
La beta-glucuronidasa es una enzima que juega un papel importante en la modulación de la circulación enterohepática de los estrógenos en el cuerpo humano. La circulación enterohepática se refiere al proceso en el cual los estrógenos que son excretados por el hígado en la bilis son reabsorbidos en el intestino y vuelven a entrar en la circulación sanguínea.
Se ha encontrado que la composición de la microbiota intestinal está relacionada con la modulación de la circulación enterohepática de los estrógenos y puede influir en el riesgo de cáncer de mama y otras enfermedades relacionadas con los estrógenos. Sin embargo, se necesita más investigación para comprender completamente la relación entre el estroboloma y la salud humana.
Durante la fase II de la detoxificación hepática, los estrógenos se unen al ácido glucurónico para poder ser eliminado posteriormente por vía intestinal. Llegan al intestino a través de la bilis, y posteriormente, son expulsados con las heces. Pero una parte de estos estrógenos son desconjugados por la enzima beta-glucuronidasa a nivel intestinal, y al quedar libre en forma activa son reabsorbidos pasando al torrente sanguíneo. En pacientes sanos hay un equilibrio que sirve para mantener la correcta hemostasis de los estrógenos. En pacientes con disbiosis intestinal, esta enzima puede estar elevada o disminuida, y esto va desconjugar una mayor o menor cantidad de estrógenos a nivel intestinal. Lo cual va a producir un aumento o disminución de los estrógenos activos circulantes, siendo así capaces de unirse a los receptores de la hormona y, por tanto, afectar a todos los procesos que dependen de ella. El estrógeno regula los depósitos de grasa y la diferenciación de los adipocitos, el ciclo reproductivo, el bienestar cardiovascular, el recambio óseo y la replicación celular. La disbiosis intestinal, por lo tanto, puede alterar el estroboloma, que a su vez afecta negativamente a la homeostasis estrogénica y a la metabolización de azúcares y lípidos. La enzima beta-glucuronidasa también interfiere con la Fase II de detoxificación hepática al revertir la glucuronidacíón de carcinógenos químicos, hormonas esteroideas y otras toxinas liposolubles conjugados con el ácido glucurónico en el hígado. Esto hace posible que sean reabsorbidas en lugar de ser excretadas con las heces, con el consiguiente aumento del riesgo de carcinogénesis y hepatotoxicidad. Entre las bacterias productoras de esta enzima, tenemos el 94% de todas las especies y cepas de Escherichia coli. También algunas cepas de Shigella y Salmonella. Pero también tenemos, Roseburia intestinalis, Roseburia hominis, Faecalibacterium prausnitzii M21/2, Faecalibacterium prausnitzii L2-6, Faecalibacterium prausnitzii A2-165 (DMS 17677), Bacteroidetes ovatus y las bacterias del género Clostridium. Cuando en una microbiota encontramos elevados de Bacteroides ovatus y bacterias del género Clostridium puede haber un aumento de los estrógenos activos circulante, a confirmar o descartar con una analítica.
Cuando los estrógenos están aumentados, en el caso de las mujeres, pueden dar lugar a:
- Síndrome premenstrual con retención de líquidos, dolor en las mamas, alteración del humor entre otros.
- Alteraciones de la menstruación con reglas irregulares o muy abundantes.
- Hiperplasia de endometrio, condición que causa aumento en la cantidad de menstruación y es un factor de riesgo conocido para cáncer de endometrio. Precisa tratamiento y control periódico.
- Dolor en mamas (mastalgia y mastodinia).
- Factor de riesgo para cáncer de mama, cáncer de endometrio.
- Favorece enfermedades ginecológicas estrógeno dependientes como miomas y endometriosis.
- Cuando disminuyen pueden tener un efecto negativo sobre los ovarios poliquísticos y premenopausia.
En el estudio de la microbiota intestinal de Xenogene se incluye esta función.
Referencias bibliográficas:
- Plottel CS, Blaser MJ. Microbiome and malignancy. Cell Host Microbe. 2011;10(4):324-335. doi: 10.1016/j.chom.2011.10.003
- Kwa M, Plottel CS, Blaser MJ, Adams S. The intestinal microbiome and estrogen receptor-positive female breast cancer. J Natl Cancer Inst. 2016;108(8):djw029. doi: 10.1093/jnci/djw029
- Fuhrman BJ, Feigelson HS, Flores R, et al. Associations of the fecal microbiome with urinary estrogens and estrogen metabolites in postmenopausal women. J Clin Endocrinol Metab. 2014;99(12):4632-4640. doi: 10.1210/jc.2014-2222